Me parecen muy interesantes y de hecho, en breve comienzo otra actividad del CEMCI, en concreto: aplicación y gestión de los ingresos en las entidades locales.
El CEMCI es para mi de lo mejor a la hora de organizar actividades formativas. El nivel de sus ponentes es de 10. Y el personal de CEMCI es genial, siempre dispuest@s a solucionar problemas y facilitarnos todo, siempre superamables.
En cuanto a instalaciones, resulta difícil coger apuntes en las sillas con brazo, sobre todo para zurdos. Las actividades acordes a las necesidades de las entidades locales.
Es un organismo que realiza una muy buena labor de enseñanza para los empleados públicos y nos facilita poder estar actualizados en todos los avances formativos en relación con la administración.
Considero que son acciones formativas muy completas, acordes a las expectativas que el personal busca, la impartición de los cursos están diseñados ajustándose a la temática y el profesorado está altamente especializado en la materia impartida.
Como siempre, y hasta el día de la fecha, en mi esfera profesional todos los cursos que he recibido han favorecido mi aprendizaje y la aplicación a las funciones que desempeño.
El CEMCI tiene una oferta formativa muy interesante para el desarrollo de aspectos concretos de mis funciones, que me resulta de mucha utilidad práctica.
Tengo muy buena opinión, no los conocía pero a partir de ahora ya sí, incluso me he suscrito a su newsletter, para estar informada de todos los cursos y noticias.
Llevo haciendo cursos muchos años, y creo que las actividades contribuyen a elevar el nivel de la función pública en particular y de los ciudadanos en general.
La actividad del CEMCI me parece extraordinaria. Es estupendo que exista una entidad centrada en la formación de los empleados públicos con la dedicación y calidad que lo hace el CEMCI.
La mejor, soy alumna del CEMCI desde hace mucho tiempo y he cursado un Máster, curso de especialización. Es un espacio de aprendizaje y crecimiento profesional de excelencia.
Faltaría recuperar algunas actividades formativas, aunque se entiende que dependen de la demanda. Pero en materia de sociedades mercantiles u otros organismos autónomos, sería genial contar con formación.